Estudio crítico y cotejo textual de los catorce paralelos cosmogónicos propuestos por Russell E. Gmirkin entre el Timeo y Génesis 1–2.
Resumen
¿Es posible que el relato bíblico de la creación se haya elaborado siguiendo la arquitectura cosmológica del Timeo de Platón? ¿Existen catorce acontecimientos creadores compartidos por ambas obras? Y, sobre todo, ¿aparecen realmente en el mismo orden? Estas preguntas constituyen el núcleo de una propuesta desarrollada por Russell E. Gmirkin en Plato’s Timaeus and the Biblical Creation Accounts: Cosmic Monotheism and Terrestrial Polytheism in the Primordial History (Routledge, 2022).
En el capítulo cuarto, «Genesis 1 as Philosophy», Gmirkin presenta una tabla de catorce correspondencias entre Génesis 1:2–2:25 y diferentes pasajes del diálogo platónico. Su argumento forma parte de una hipótesis histórica más extensa: la composición helenística del Pentateuco, que sitúa en la Alejandría del siglo III antes de la era común.
Resultado de nuestra verificación: existen correspondencias cosmológicas, filosóficas y teológicas genuinas, pero la afirmación de que catorce actos creadores aparecen en el mismo orden no resiste una comparación textual estricta. La tabla enumera los acontecimientos en el orden de Génesis y reordena referencias extraídas de diferentes momentos del Timeo. Esta constatación no excluye la posibilidad de influencia platónica; sí limita el valor probatorio del argumento secuencial.
1. El problema literario: dos formas de narrar el nacimiento del cosmos
El Timeo, compuesto en el siglo IV a. e. c., presenta una explicación filosófico-mítica del origen del universo. Su protagonista es el Demiurgo, un artesano divino que introduce orden matemático y racional en una realidad sometida previamente a movimientos irregulares. El universo es inteligible porque se configura según un paradigma eterno; su belleza expresa el propósito benéfico del hacedor.
Génesis 1 presenta igualmente una transición desde una condición primordial todavía no ordenada hacia un cosmos diferenciado, habitable y declarado bueno. La acción creadora se articula mediante mandatos, separaciones, denominaciones, especies vivientes y una conclusión solemne.
La semejanza general es evidente: ambos relatos atribuyen la ordenación del mundo a una actividad divina. Sin embargo, esa observación no demuestra dependencia literaria. Para ello debemos preguntar qué elementos coinciden, cómo se articulan y en qué secuencia aparecen realmente.
Las tres exposiciones del Timeo
Antes de comparar los acontecimientos, hay que recordar la peculiar organización del diálogo. Su desarrollo cosmogónico no es una cronología lineal de principio a fin:
- Primera exposición (29d–47e): razón divina, Demiurgo, orden cósmico, alma del mundo, tiempo, astros y generación de las almas humanas.
- Segunda exposición (48a–69a): necesidad, receptáculo, materia preordenada, movimientos irregulares y constitución de los elementos físicos.
- Tercera exposición (69a–92c): formación corporal humana, órganos, nutrición, plantas, reproducción y diversas clases de animales.
Platón vuelve sobre realidades anteriormente mencionadas y las explica desde perspectivas causales distintas. Por eso no es legítimo sumar las tres exposiciones como si fueran una sucesión continua de acontecimientos, salvo que se declare expresamente que se está elaborando una reconstrucción interpretativa y no reproduciendo el orden del texto.
2. La tabla de los catorce paralelos
Conservamos el orden y las correspondencias de la tabla 4.6 de Gmirkin, con una evaluación propia de la fuerza de cada paralelo. Las numeraciones del Timeo corresponden a la paginación Stephanus.
| N.º | Motivo | Génesis | Timeo | Evaluación |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Caos primordial | 1:2 | 30a | Conceptual sólido |
| 2 | Introducción de la luz | 1:3–4 | 31b; 39b | Parcial |
| 3 | Día y noche | 1:5 | 39c–d | Funcional sólido |
| 4 | Separación tierra-cielo | 1:6–7 | 32b; 53a | Débil |
| 5 | Firmamento | 1:6–7; 1:14–15 | 33b | Problemático |
| 6 | Tierra y mares | 1:9–10 | 53a | Parcial |
| 7 | Vegetación | 1:11–12 | 77a–b; 80a | Temático, fuera de secuencia |
| 8 | Días, meses y años | 1:14 | 37d–39b | Sólido |
| 9 | Astros | 1:14–18 | 38c–40a | Sólido |
| 10 | Criaturas marinas y aves | 1:20–25 | 40a | Clasificación, no acto desarrollado |
| 11 | Animales terrestres | 1:24–25 | 40a | Clasificación, no acto independiente |
| 12 | Humanidad | 1:26–28 | 41c–42c | Tema sólido, ejecución distinta |
| 13 | Finalización y reposo | 2:2–3 | 42e | Parcial; no sábado platónico |
| 14 | Vida mortal | 2:4–25 | 40d–47e | Interpretativo |
Fuente de la tabla: Russell E. Gmirkin, Plato’s Timaeus and the Biblical Creation Accounts, cap. 4, tabla 4.6. Los juicios de la última columna son parte de este examen crítico y no deben atribuirse al autor.
3. Verificación de cada correspondencia
1. Caos primordial: del desorden al orden
Génesis 1:2 / Timeo 30a. Génesis describe la tierra como tohu wabohu, en un estado de desolación y sin completar su ordenamiento, junto con la oscuridad y las aguas profundas. Platón habla de una realidad visible sometida a movimientos discordantes e irregulares que el Demiurgo conduce al orden. La transición entre desorden y orden constituye un paralelo significativo. Sin embargo, el pasaje platónico no describe, como Génesis, una oscuridad acuática primordial.
Dictamen: correspondencia conceptual auténtica; no identidad de las condiciones originarias.
2. La luz: palabra divina y visibilidad física
Génesis 1:3–4 / Timeo 31b; 39b. En Génesis, la luz aparece mediante un mandato antes de la creación de las luminarias. En Timeo 31b, la visibilidad del cuerpo cósmico exige fuego; en 39b la luminosidad se vincula al sol. No hay allí un episodio narrado como «sea la luz», y la temporalidad bíblica de la luz anterior al sol no encuentra correspondencia literal.
Dictamen: semejanza física y temática, con importantes diferencias narrativas.
3. Día y noche: regularidad temporal
Génesis 1:5 / Timeo 39c–d. Dios denomina día a la luz y noche a la oscuridad; Platón vincula los ciclos de día y noche al movimiento ordenado de los cuerpos celestes. Ambos conciben la temporalidad regular como rasgo del universo organizado, aunque sus mecanismos explicativos difieren.
Dictamen: paralelo funcional sólido, sin identidad del proceso.
4. Separación de la tierra y el cielo
Génesis 1:6–7 / Timeo 32b; 53a. El relato bíblico establece una expansión que divide aguas superiores e inferiores. Platón desarrolla la constitución material del universo mediante relaciones entre elementos y su ordenación. Los pasajes citados no reproducen una división hidrológica por medio de una bóveda.
Dictamen: analogía general de diferenciación cósmica; coincidencia textual débil.
5. Bóveda y esfera cósmica
Génesis 1:6–7, 14–15 / Timeo 33b. El raqiaʿ bíblico separa aguas y luego sirve de espacio para las luminarias. El Demiurgo platónico confiere al universo forma esférica en virtud de la simetría y perfección geométrica. La esfera del cosmos no equivale sin más al firmamento que divide aguas.
Dictamen: semejanza geométrica general; no estructura física idéntica.
6. Separación de la tierra y los mares
Génesis 1:9–10 / Timeo 53a. Génesis describe la concentración de las aguas y la aparición del suelo seco. Platón trata el ordenamiento físico de los elementos. Ambos presentan un mundo diferenciado, pero Timeo 53a no relata la misma escena de agrupación de las aguas.
Dictamen: paralelo cosmológico parcial.
7. La vegetación: primera ruptura grave del orden
Génesis 1:11–12 / Timeo 77a–b; 80a. En Génesis, las plantas aparecen durante el tercer día, antes de las luminarias y de los animales y humanos. En Platón, su explicación aparece después de la constitución del cuerpo humano, y se relaciona con su alimentación. Las plantas son formas de vida dotadas de ciertas capacidades, pero desprovistas de razón.
El texto platónico correspondiente está mucho más adelante que las secciones sobre el tiempo, los astros y el encargo de la formación humana. Gmirkin introduce aquí la vegetación en la séptima posición porque sigue el orden bíblico, no el orden de exposición platónico.
Dictamen: tema común real; coincidencia secuencial refutada.
8. Días, meses y años
Génesis 1:14 / Timeo 37d–39b. Génesis asigna a las luminarias una función de distinción y medición de períodos. Platón presenta el tiempo como imagen móvil de la eternidad y relaciona su medición con los movimientos celestes. Es uno de los paralelos funcionales más interesantes, aunque el marco filosófico del tiempo platónico no figura explícitamente en Génesis.
Dictamen: afinidad fuerte en la función astronómica.
9. Los cuerpos celestes
Génesis 1:14–18 / Timeo 38c–40a. Ambos organizan el cielo mediante el sol, la luna y otros cuerpos celestes. En Platón, las estrellas poseen carácter divino y viviente; Génesis presenta las luminarias primordialmente como agentes de iluminación y regulación de los tiempos. La diferencia es teológica y cosmológica.
Dictamen: contenido común evidente; concepciones distintas de los astros.
10. Criaturas marinas y aves
Génesis 1:20–25 / Timeo 40a. Génesis narra su producción durante el quinto día. En el pasaje platónico aparecen categorías de seres vivientes —celestes, aéreos, acuáticos y terrestres— necesarias para la plenitud del cosmos. Pero clasificar una forma de vida no equivale a describir un acto de creación específico. Las explicaciones platónicas posteriores de las especies animales se encuentran en 91d–92b.
Dictamen: paralelo taxonómico, no un episodio creador equivalente.
11. Animales terrestres
Génesis 1:24–25 / Timeo 40a. Génesis diferencia ganado, animales salvajes y criaturas terrestres. Gmirkin utiliza para este punto la misma referencia platónica que para el anterior. Así convierte dos grupos de una clasificación conjunta en dos actos sucesivos, siguiendo la separación bíblica.
Dictamen: taxonomía comparable; no se verifican dos actos creadores consecutivos en 40a.
12. Creación humana y deliberación divina
Génesis 1:26–28 / Timeo 41c–d; 42a, 42c. El plural hebreo naʿaseh adam be-tsalmenu ki-demutenu («hagamos al ser humano a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza») puede confrontarse con el discurso del Demiurgo a los dioses que ha generado. Sin embargo, el plural bíblico admite interpretaciones diversas y no demuestra por sí solo un consejo de divinidades subordinadas.
En Platón, el Demiurgo produce el principio inmortal del alma y encomienda a los dioses subordinados los cuerpos mortales; Génesis 1 atribuye directamente a Dios la creación del ser humano, varón y mujer. La solemnidad de la deliberación es comparable, pero no la distribución de la actividad creadora.
Dictamen: paralelo teológico relevante, no identidad antropogónica.
13. Conclusión del cosmos y reposo del creador
Génesis 2:2–3 / Timeo 42e. Génesis establece el reposo del séptimo día y su santificación. Platón relata que el Demiurgo, tras instruir a los dioses, permanece en su condición habitual mientras los agentes subordinados continúan su tarea. Puede reconocerse una retirada de la intervención creadora directa, pero no existe en el pasaje platónico una semana de creación ni un sábado santificado.
Dictamen: semejanza limitada; no hay un equivalente literal del Shabbat.
14. Creación de la vida mortal
Génesis 2:4–25 / Timeo 40d–47e. El segundo relato bíblico describe la formación del hombre a partir de la tierra, el aliento vital, la preparación del jardín, la formación de animales y la aparición de la mujer. En Platón, la vida mortal exige la conjunción de principios inmortales con estructuras corpóreas y una delegación de tareas a los dioses subordinados.
No obstante, el tratamiento detallado del cuerpo, las plantas, la reproducción y muchas clases de animales se desarrolla en secciones posteriores (69a–92c). El conjunto constituye una analogía amplia entre antropogonías y zoogonías, no una correspondencia narrativa literal en el fragmento citado.
Dictamen: relación interpretativa posible, que requiere evidencia adicional.
4. La prueba secuencial: el orden efectivo del Timeo
Si ordenamos los pasajes platónicos por su ubicación textual, en vez de organizarlos conforme a Génesis, aparece una secuencia muy diferente:
- 29d–33b: ordenamiento de una realidad desordenada; constitución física y forma del cosmos.
- 34b–39d: alma cósmica, tiempo, cuerpos celestes y movimientos temporales.
- 39e–40b: presentación de clases de seres vivientes y de los astros divinos.
- 41a–43a: discurso del Demiurgo, generación de almas humanas, delegación de tareas y permanencia del creador.
- 48a–69a: nueva exposición de la condición preordenada de la materia, el receptáculo y la necesidad.
- 69a–76e: desarrollo de la constitución corporal humana.
- 77a–80a: explicación de las plantas y de su función alimentaria.
- 90d–92b: reproducción, mujeres y origen o clasificación final de distintas formas animales.
Este orden resulta decisivo. Génesis ubica la vegetación antes de los astros y los animales antes de los humanos; Platón desarrolla la vegetación después de tratar el cuerpo humano y ofrece una explicación extensa de aves y otras especies animales cerca del final del diálogo. Las referencias de Gmirkin saltan del 53a al 77a y luego retroceden al 37d; finalmente vuelven del 42e al 40d.
Por tanto, los catorce motivos no forman una cadena textual platónica continua. Es legítimo proponer que un autor posterior haya seleccionado y reorganizado materiales platónicos, pero eso constituye una segunda hipótesis que no puede confundirse con la afirmación de una secuencia ya compartida.
5. La reseña de Nicholas Banner y la respuesta de Gmirkin
El problema del orden ha sido señalado directamente por Nicholas Banner en una reseña publicada por Bryn Mawr Classical Review (2023.06.27). Banner observa que la tabla de la página 93, presentada como prueba de paralelos sorprendentes en la secuencia de actos creadores, conserva el orden de Génesis pero toma los ejemplos del Timeo fuera de su secuencia para adecuarlos al texto bíblico.
La reseña formula asimismo otras objeciones: la selección de coincidencias sin dar igual atención a divergencias, la ausencia de elementos fundamentales de la cosmología esférica de Platón en Génesis y la dificultad de identificar el paradigma inteligible del Timeo con el propio Demiurgo sin matices filosóficos.
Es importante añadir que Gmirkin respondió públicamente en los comentarios de la misma reseña. Defendió el valor de comparar la Biblia tanto con tradiciones orientales como con literatura griega y sostuvo que Génesis podría presentar una adaptación mítica, dirigida a una audiencia más amplia, de ideas cosmológicas expuestas filosóficamente por Platón. También respondió a las objeciones relativas a la cosmología y al relato del diluvio. Su respuesta, sin embargo, no proporciona por sí sola una demostración de que las catorce referencias estén dispuestas en idéntico orden textual.
La reseña, junto con la respuesta del propio autor, puede consultarse en Bryn Mawr Classical Review, 2023.06.27.
6. ¿Refuta esto toda influencia platónica?
No. Sería un error confundir la insuficiencia de un argumento con la falsedad de una hipótesis histórica completa. Un redactor podría haber utilizado el Timeo de manera selectiva, polémica y reorganizadora. Pero la evidencia de esa utilización tendría que buscarse en coincidencias específicas que no puedan explicarse igualmente bien por tradiciones cosmogónicas difundidas, convenciones comunes o traducciones posteriores.
El vocabulario de la Septuaginta
La línea de investigación más prometedora no es necesariamente la cronología de los catorce motivos, sino el vocabulario. Martin Rösel estudió traducciones griegas de Génesis que recuerdan términos filosóficos del Timeo; Gmirkin retoma esa discusión.
Por ejemplo, Génesis 1:2 traduce el hebreo tohu wabohu mediante ἀόρατος καὶ ἀκατασκεύαστος, habitualmente entendido como «invisible y no formado/preparado». Otros vocablos relevantes incluyen κόσμος (kosmos), εἰκών (eikōn, imagen), ὁμοιότης (homoiotēs, semejanza) y γένος (genos, género o clase).
Ahora bien, hay dos propuestas históricas diferentes: que los traductores griegos del Pentateuco conocieran el lenguaje platónico, y que los redactores del texto hebreo recurrieran directamente al Timeo. La primera no demuestra automáticamente la segunda. Hace falta cotejar el texto hebreo, las variantes de la Septuaginta y la historia de transmisión.
El contexto oriental y los paralelos no exclusivos
La transición del caos al orden, la separación de regiones cósmicas y la aparición progresiva de seres vivientes pertenecen a un repertorio ampliamente compartido por antiguas cosmologías. Por eso debe evitarse una disyuntiva artificial: Platón o Mesopotamia. El relato bíblico puede dialogar con tradiciones múltiples, pero identificar una fuente determinada requiere combinaciones más específicas de léxico, motivos infrecuentes, estructura y transformaciones explicables.
7. Dictamen final
- Verificado: Gmirkin identifica catorce paralelos en su tabla 4.6 y los acompaña con referencias concretas.
- No verificado y contradicho por el orden textual: esos catorce acontecimientos no aparecen, de principio a fin, en la misma secuencia dentro del Timeo.
- Cuestión abierta: si Génesis tomó elementos de Platón mediante una reelaboración selectiva y sistemática. La tabla por sí sola no demuestra esa dependencia.
Conclusión
La propuesta de Russell E. Gmirkin es intelectualmente fecunda porque obliga a situar el problema de la composición del Pentateuco en un horizonte comparativo más amplio que el del antiguo Cercano Oriente. El Timeo y Génesis comparten preocupaciones sobre la bondad divina, la ordenación del universo, la organización astronómica del tiempo, la clasificación de seres vivos y el lugar singular de la humanidad.
Pero la riqueza de esas afinidades no autoriza a transformarlas en una identidad lineal de acontecimientos. Algunos paralelos son sustanciales; otros dependen de semejanzas generales y otros reúnen pasajes que, en Platón, no describen actos creadores equivalentes. Más importante todavía: las referencias del diálogo no mantienen el mismo orden que los motivos bíblicos.
La tabla 4.6 es un inventario interpretativo de correspondencias temáticas, no una demostración de identidad secuencial. Si existió utilización del Timeo por los autores de Génesis, debió implicar una reorganización considerable. Esa transformación merece investigarse, pero no debe darse por probada a partir del orden de las citas.
El próximo paso filológicamente productivo sería un cotejo trilingüe —griego del Timeo, hebreo de Génesis y griego de la Septuaginta— que distinga coincidencias léxicas poco frecuentes de vocabulario común, y que evalúe cada correspondencia en su contexto literario. Una hipótesis fuerte no necesita exagerar sus pruebas: necesita sobrevivir a la lectura exacta de los textos.
Referencias y fuentes
- Gmirkin, Russell E. Plato’s Timaeus and the Biblical Creation Accounts: Cosmic Monotheism and Terrestrial Polytheism in the Primordial History. Routledge, 2022, especialmente capítulo 4, tabla 4.6. Ficha editorial.
- Platón, Timeo. Referencias según paginación Stephanus; cotejo con las ediciones y traducciones conservadas en Perseus Digital Library.
- Génesis 1:1–2:25, texto hebreo y tradición griega de la Septuaginta.
- Banner, Nicholas, reseña de Plato’s Timaeus and the Biblical Creation Accounts, Bryn Mawr Classical Review 2023.06.27; incluye respuesta de Russell E. Gmirkin. Texto completo.
- Rösel, Martin. Übersetzung als Vollendung der Auslegung: Studien zur Genesis-Septuaginta. De Gruyter, 1994.
- Hendel, Ronald S. The Text of Genesis 1–11: Textual Studies and Critical Edition. Oxford University Press, 1998.


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