Cómo leer el Atlas BESA de cosmología budista: mundos, meditación y caminos de liberación

Planta esquemática del Cakravāla: Meru al centro, siete anillos montañosos y cuatro continentes orientados por los puntos cardinales.

Guía de lectura de la edición 29 del Atlas BESA, revisada el 3 de octubre de 2026.

Un atlas de cosmología budista exige aprender a mirar. Una montaña puede señalar el centro de un mundo; una serie de nombres, una clasificación de ámbitos de existencia; una cifra, una operación de multiplicación; una línea luminosa, una relación entre campos de Buddha. Aunque estos elementos compartan una pantalla, no afirman lo mismo. Esta introducción propone un método para recorrer el Atlas BESA y comprender qué permite conocer cada una de sus imágenes.

El punto de partida es Buddhist Cosmology: Science and Theology in the Images of Motion and Light, de W. Randolph Kloetzli. El atlas organiza visualmente materiales e interpretaciones de esa obra mediante cinco láminas, un modelo tridimensional del Cakravāla y fichas documentales. Su uso más fecundo consiste en alternar tres operaciones: observar una estructura, seleccionar una relación y regresar al pasaje que la fundamenta.

Abrir el recurso: Atlas BESA de cosmologías budistas. Para ampliar la discusión del libro, puede leerse también Medir el universo recorrer el camino.

Resumen y criterio de lectura

Este artículo presenta una lectura guiada de las relaciones espaciales, clasificatorias, meditativas y soteriológicas del Atlas BESA. Explica la función de la planta y del corte del Cakravāla, la organización de los cielos, las dos series de dhyāna conservadas en Kloetzli, la multiplicación de mundos en la cosmología sāhasra y las relaciones entre campos de Buddha en la cosmología asaṃkhyeya. Acompaña esa explicación con instrucciones de navegación y figuras extraídas del recurso. La propuesta metodológica es que la claridad de una imagen depende de poder identificar qué relación representa y cuál es su apoyo documental.

Palabras clave: cosmología budista; Kloetzli; Cakravāla; dhyāna; samādhi; buddhakṣetra; atlas digital; visualización académica.

1. Distinguir la fuente, la explicación y la imagen

El atlas estudia la cosmología budista según la lectura de Kloetzli. Esta precisión delimita su alcance: el libro reúne materiales de procedencias diversas, compara tradiciones y formula interpretaciones propias. En la p. 31, por ejemplo, diferencia reconstrucciones del mundo basadas en el Abhidhamma pali de los materiales del Abhidharmakośa empleados para la cosmología vertical. La nota de la figura 2, p. 33, presenta expresamente un cuadro compuesto y remite a variantes en los nombres y números de los cielos. Por ello, la figura no debe confundirse con una taxonomía uniforme de todas las escuelas budistas.

Las marcas A, B y C ayudan a mantener esa distinción. A identifica una afirmación explícita de Kloetzli con su localizador; B, una explicación o reconstrucción de BESA apoyada en los materiales citados; C, una decisión de representación, como el color, la separación entre elementos o el trazado de una animación. Son tipos de relación con la documentación, no una escala de calidad estética ni una garantía automática de consenso académico.

Una misma ficha puede contener los tres niveles. Que un cielo aparezca en la figura 2 es un dato documental; explicar cómo se integra en un conjunto exige una lectura; situar su nombre junto a un vórtice exige una decisión gráfica. Del mismo modo, una tesis explícita del autor puede recibir la marca A y seguir siendo una interpretación discutible. El carácter explícito de una afirmación y su aceptación por otros investigadores son cuestiones distintas.

Conviene leer juntos el texto, la página impresa y el apartado de decisión visual. Cuando una ficha indica «aprobación académica pendiente», señala el estado de revisión del atlas. La localización de un pasaje permite comprobar una referencia; la validación de su traducción, alcance y representación requiere un juicio adicional.

2. El Cakravāla en planta: orientarse en un mundo

El Cakravāla es el sistema de un mundo. Para empezar, abra «Láminas», seleccione «01 Cakravāla» y elija «Planta». Esta vista responde a una pregunta concreta: ¿cómo se distribuyen los componentes alrededor de Meru? Su vocabulario es concéntrico y direccional: centro, anillos, aguas, continentes y límite exterior.

Planta esquemática del Cakravāla: Meru al centro, siete anillos montañosos y cuatro continentes orientados por los puntos cardinales.
Figura 1. Planta del Cakravāla extraída del Atlas BESA, edición 29. La composición representa relaciones de posición y orientación; sus proporciones no son medidas físicas. Base documental: Kloetzli, pp. 23-31 y fig. 1, p. 32. Abrir esta vista en el atlas.

Comience por Meru, también llamado Sumeru. Después siga los siete anillos montañosos y los mares intermedios. Por último, identifique los cuatro continentes y el muro exterior del sistema. La planta establece norte, este, sur y oeste para que las relaciones permanezcan reconocibles al cambiar de vista. Jambudvīpa corresponde al sur; Uttarakuru, al norte; Pūrvavideha, al este; y Aparagodānīya, al oeste. Las fichas permiten examinar las características y variantes tratadas por Kloetzli (pp. 24-29).

El tamaño y la forma visibles sirven para distinguir elementos y comprender su posición relativa. No proporcionan por sí mismos una escala métrica. Aunque las fuentes transmitan medidas en yojanas, la geometría del atlas selecciona proporciones legibles. Una distancia entre dos figuras en pantalla no debe convertirse en una medida histórica sin consultar el dato y su contexto.

Un primer ejercicio consiste en seleccionar Jambudvīpa y leer su ficha. Kloetzli lo relaciona con la biografía del Buddha y sitúa bajo ese continente los infiernos del esquema que describe (p. 28). Esto da sentido a su posición en el 3D: la región inferior no es simplemente un subsuelo indiferenciado bajo todo el disco. La asociación documental es más específica que la impresión visual de estar «abajo».

3. El corte: cielos, ámbitos y límites de la verticalidad

Cambie ahora a «Corte». La lectura introduce una jerarquía de ámbitos de existencia. Sin embargo, esta jerarquía reúne relaciones de distinta clase. La base del dibujo permite localizar Meru y las aguas; los estratos superiores ordenan conjuntos doctrinales. La distancia vertical entre sus rótulos no equivale a una distancia física uniforme.

Corte diagramático que distingue los seis cielos del deseo, los cuatro grupos de dhyāna y Arūpyadhātu fuera del eje de moradas.
Figura 2. Corte del Cakravāla. El dibujo combina una base espacial con una clasificación de ámbitos; la posición del recuadro de Arūpyadhātu no representa un lugar. Kloetzli, pp. 29-35. Abrir esta vista en el atlas.

Kāmadhātu, el ámbito del deseo, comprende más que sus seis cielos de devas: incluye también el mundo humano y otros destinos representados en el cuadro. Dentro del conjunto celeste aparecen Caturmahārājakāyika, Trāyastriṃśa, Yāma, Tuṣita, Nirmāṇarati y Paranirmitavaśavartin. Kloetzli vincula los dos primeros con Meru: los dioses de los Cuatro Grandes Reyes, con sus terrazas, y Trāyastriṃśa, con la cumbre (pp. 29 y 33). Los restantes nombres del modelo funcionan como índices de consulta; su posición gráfica no acredita una coordenada física.

Rūpadhātu, el ámbito de la forma, presenta diecisiete cielos en el cuadro utilizado por el atlas. Se distribuyen en cuatro grupos de dhyāna: tres, tres, tres y ocho. En el cuarto grupo, las cinco entradas superiores, desde Avṛha hasta Akaniṣṭha, forman el subconjunto de las moradas puras. Es importante conservar ambas relaciones: pertenecer al cuarto dhyāna y pertenecer a ese subconjunto no son condiciones equivalentes (pp. 29-30 y figs. 2-3, pp. 33-34).

Arūpyadhātu, el ámbito sin forma, exige una lectura diferente. En la exposición de Kloetzli del Kośa, sus cuatro realizaciones no constituyen moradas colocadas físicamente sobre Akaniṣṭha. Su superioridad se explica en términos de concentración, no como una posición más alta en el espacio (p. 30). El atlas mantiene por ello una indicación de «sin ubicación espacial». Si se abre su estudio abstracto, las figuras y transiciones deben leerse como recursos de consulta, no como cuerpos o esferas materiales.

Tampoco debe añadirse el nirvāṇa como un último piso del edificio. En este contexto, la pregunta por la liberación atraviesa las relaciones entre práctica, renacimiento y desapego respecto de los ámbitos. La disposición vertical ayuda a ordenar la exposición, pero no convierte la liberación en un lugar alcanzable mediante el movimiento de la cámara.

Para los infiernos, la base documental inmediata es precisa y limitada: Kloetzli menciona ocho calientes y ocho fríos bajo Jambudvīpa (p. 28). Las cámaras, materiales y separaciones del modelo desarrollan esa información mediante decisiones BESA. Consultar la ficha permite reconocer dónde termina la localización documentada y dónde empieza la elaboración visual.

4. Dhyāna: comparar dos series sin fundirlas

La segunda lámina constituye uno de los mejores ejercicios de lectura crítica del atlas. Dhyāna designa aquí los cuatro conjuntos de absorción meditativa con los que se articulan los cielos de forma. Pero su relación con la extensión de los mundos no recibe una única expresión en los pasajes cotejados. La figura 4, p. 35, y el texto de p. 60 ofrecen series distintas.

Tabla comparativa: figura 4, página 35, frente al texto de páginas 60-61; las escalas de los cuatro dhyānas difieren.
Figura 3. Dos series documentadas, conservadas sin fusionarlas. La figura 4, p. 35, comienza con un mundo de cuatro continentes; el texto de p. 60 comienza con mil mundos y termina con lo no mensurable. Abrir esta vista en el atlas.
DhyānaFigura 4, p. 35Texto, p. 60
IUn universo de cuatro continentes1.000 Cakravālas
II1.000 mundos1.000² mundos
III1.000² mundos1.000³ mundos
IV1.000³ mundosSin medida

Lea cada fila horizontalmente antes de recorrer las columnas. Así se hace visible que el mismo ordinal no tiene el mismo alcance en ambas series. El atlas conserva la diferencia y permite volver a sus localizadores. La expresión «sin medida» tampoco autoriza a introducir un cuarto exponente, como si el libro hubiese escrito 1.000⁴.

De aquí se desprende una distinción decisiva para toda la navegación: agrupamiento cosmológico, realización meditativa y condición de renacimiento son relaciones que deben explicarse. La existencia de correspondencias no permite afirmar que cada cielo sea simplemente un estado psicológico. Tampoco el recorrido de trece paradas del visor constituye una práctica meditativa: es una secuencia editorial que facilita el estudio del modelo.

5. Sāhasra: multiplicación y tiempo cósmico

En la tercera lámina, el Cakravāla pasa a funcionar como unidad de agregación. La secuencia 1, 1.000, 1.000² y 1.000³ permite leer una multiplicación de sistemas de mundo. En la interpretación numérica representada, trisāhasramahāsāhasralokadhātu remite a la agregación de mil millones de mundos. Kloetzli discute expresamente otras traducciones e interpretaciones del término (pp. 60-63); el atlas muestra una articulación documental, no resuelve mediante una cifra todas las variantes históricas.

Lámina de Sāhasra con escalas de uno, mil, un millón y mil millones, y fases del kalpa en un registro separado.
Figura 4. Sāhasra: agregación de sistemas y secuencia temporal. Las barras de las destrucciones son signos de una secuencia, no objetos cósmicos ni intervalos medidos a escala. Kloetzli, pp. 60-61 y 74-75. Abrir esta vista en el atlas.

Utilice los controles de escala para seguir la operación de multiplicar, evitando contar los pequeños signos dibujados como si fueran todos los mundos existentes. La imagen abrevia una cantidad mediante una notación. Las asociaciones con los dhyānas que aparecen en esta lámina siguen el pasaje de p. 60; deben leerse junto a la comparación de la lámina anterior.

El registro inferior introduce otra variable: el tiempo. Las fases «Creación», «Duración», «Disolución» y «Estado disuelto» organizan el ciclo cósmico descrito por Kloetzli. Su exposición distingue esas cuatro fases y los períodos intermedios que las componen (p. 74). Cambiar de fase permite estudiar una sucesión; cambiar de escala permite estudiar una agregación. Las dos operaciones están relacionadas en el argumento del libro, pero no son intercambiables.

La serie de destrucciones requiere asimismo una lectura temporal: siete destrucciones por fuego seguidas de una por agua, repetidas siete veces; después, siete por fuego y una final por viento. El total es de cincuenta y seis por fuego, siete por agua y una por viento (p. 75). Las marcas de la lámina hacen visible ese orden. No representan un reloj de duraciones observadas ni una animación de procesos físicos contemporáneos.

6. Asaṃkhyeya: campos, direcciones y eficacia de la luz

La cuarta lámina cambia la pregunta. Un buddhakṣetra es un campo de Buddha: su importancia incluye la presencia del Buddha, la enseñanza y las posibilidades de transformación de los seres. En la cosmología de los innumerables, esos campos se articulan en las diez direcciones. El diagrama presenta ocho orientaciones en planta y señala además cenit y nadir. No hay que confundir esos diez índices direccionales con un inventario de solamente diez mundos.

Diagrama relacional de campos de Buddha con ocho direcciones en planta y referencias al cenit y al nadir; visión, escucha, acceso y mérito.
Figura 5. Asaṃkhyeya en el estado «Visión». Los trazados relacionan campos; no describen órbitas astronómicas. La lámina diferencia el acceso visual del renacimiento. Kloetzli, pp. 94-109 y 128-129. Abrir esta vista en el atlas.

Seleccione sucesivamente «Visión», «Escucha», «Acceso» y «Mérito». Cada opción pide atender a una relación distinta. En los relatos analizados por Kloetzli, la entrada del Buddha en samādhi y la emisión de rayos hacen posible que las asambleas se vean, oigan la enseñanza y participen en relaciones entre campos (pp. 94-109). La luz tiene eficacia narrativa y soteriológica; el dibujo utiliza conexiones para volver legible esa acción.

El matiz es importante: en la p. 109, Kloetzli distingue la iluminación de Buddhas ya existentes de la producción de imágenes o Buddhas de transformación, nirmāṇabuddhas. No todo rayo significa creación, y no toda multiplicidad supone el mismo mecanismo. Una línea que une dos campos puede representar visibilidad o acceso sin afirmar que uno haya emanado materialmente del otro.

La indicación «Ver ≠ renacer» merece una pausa. En las pp. 128-129, Kloetzli plantea precisamente el problema de pasar del acceso visual al renacimiento en otros campos y explora soluciones posibles. El atlas permite observar esa pregunta sin convertir la reconstrucción del autor en una mecánica cerrada. La distinción afecta también a las Tierras Puras: no corresponde añadir Sukhāvatī como el cielo más alto de una torre de Meru.

7. Movimiento y luz: qué compara la última lámina

La quinta lámina reúne pares de lectura: tiempo y espacio, movimiento y luz, medida e innumerabilidad, sendero prolongado y acceso, entre otros. Es una síntesis de la interpretación de Kloetzli. Sus contrastes describen dos dramas de salvación: uno concede especial importancia al recorrido y a la duración; el otro, a la pluralidad de Buddhas y a la eficacia de su actividad (pp. 134-137).

Comparación de Sāhasra y Asaṃkhyeya por tiempo y espacio, movimiento y luz, medida y pluralidad, camino y actividad del Buddha.
Figura 6. Dos dramas de salvación en la interpretación de Kloetzli. Los pares organizan la comparación del autor y no constituyen una división exhaustiva de todas las tradiciones budistas. Kloetzli, pp. 134-137. Abrir esta vista en el atlas.

En ese marco aparecen las expresiones self-power y other-power, que pueden traducirse como «poder propio» y «poder de otro». Conviene leerlas como categorías comparativas del argumento, sin reducirlas a individualismo y pasividad. También pertenece a la propuesta del autor considerar el Cakravāla como una abreviación de la cosmología sāhasra para la vocación monástica y las cosmologías de Tierra Pura como simplificaciones de asaṃkhyeya para tradiciones devocionales mahāyāna (pp. 136-137).

La utilidad de esta lámina depende de conservar su atribución. Presenta una tesis histórico-comparativa, no una división exhaustiva e indiscutible del budismo. Al regresar a las láminas anteriores, el lector puede preguntar qué gana esa comparación y qué variantes o tensiones necesita seguir investigando.

8. Cómo recorrer el modelo tridimensional

Abra «Cakravāla» en la navegación principal o «Abrir modelo 3D» desde su lámina. El modelo permite examinar relaciones que una planta comprime: la elevación de Meru, la distribución del mundo circundante y la región inferior asociada a Jambudvīpa. La cámara añade puntos de vista; los rótulos y las fichas aportan la identificación documental.

Captura del visor 3D con Meru, anillos, continentes e infiernos; el menú conserva la selección, el centrado y la apertura de ficha.
Figura 7. Visor ampliado de la edición 29. El flujo helicoidal, el eje luminoso y las distancias gráficas son decisiones de BESA (C). Los botones de selección permiten recuperar un elemento aunque su rótulo salga del encuadre. Abrir esta vista en el atlas.
  1. Ampliar. Use el icono «Ampliar visor 3D». «Pantalla completa» ocupa la pantalla cuando el navegador lo permite. En una pantalla estrecha, «Controles de vista» despliega las herramientas plegadas; «Volver al atlas» cierra la ampliación.
  2. Orientarse. Elija «Concéntrica», «Corte vertical» o «Capas» según quiera estudiar el conjunto, su articulación vertical o los grupos celestes. «Orbitar» gira la cámara; «Desplazar» cambia el encuadre. Los botones de zoom acercan y alejan. En dispositivos táctiles, use los gestos disponibles y los botones visibles para conservar un control preciso.
  3. Elegir una región. El menú del modelo ofrece «Cielos», «Continentes», «Meru» e «Infiernos». Los selectores delimitan el tema; el listado de cielos permite elegir una entrada concreta dentro de su grupo.
  4. Recuperar una selección. Su nombre permanece en la franja de selección aunque el rótulo deje de verse por el ángulo o el encuadre. «Centrar región seleccionada» vuelve a enfocarla; el icono de libro abre su ficha. En los ámbitos sin ubicación espacial, el centrado espacial está desactivado.
  5. Regular el movimiento. «Activar movimiento» y «Pausar movimiento» permiten alternar observación dinámica y lectura detenida. «Diagrama de cielos» fija la lectura diagramática. Al explorar con puntero, el resaltado ayuda a relacionar nombre y marca; para una consulta sostenida conviene seleccionar el tema y abrir su ficha.
  6. Volver al conjunto. «Vista general del mundo» recupera la lectura global. «Vista anterior» permite volver a una posición de cámara registrada durante la exploración; «Restablecer cámara» ofrece otra vía para recuperar el encuadre.

La hélice luminosa merece una advertencia de lectura específica. Su forma, velocidad, continuidad y eje visible pertenecen a la elaboración BESA (C). No representan una trayectoria física documentada de los seres ni una secuencia de estados meditativos descrita con esa geometría por Kloetzli. Tampoco debe identificarse automáticamente la luz del efecto tridimensional con todas las funciones de los rayos examinadas en la cosmología asaṃkhyeya. Una semejanza visual entre dos secciones no demuestra identidad doctrinal.

Los rótulos pueden desplazarse para evitar superposiciones o dejar de mostrarse cuando su punto queda fuera del encuadre. Las líneas finas vinculan el nombre desplazado con su marca. Para conocer el elemento, es más fiable utilizar la selección y la ficha que atribuir significado al lugar circunstancial donde aparece el texto en la pantalla.

9. Un ejemplo completo: consultar Tuṣita

En el menú del modelo, seleccione «Cielos», mantenga «Seis cielos del deseo» y abra «Listado de cielos». Elija Tuṣita. La ficha lo sitúa como cuarto cielo del conjunto y permite pasar a entradas relacionadas. También se puede abrir directamente la ficha de Tuṣita en el atlas.

Ficha de Tuṣita con su pertenencia al Kāmadhātu, explicación B, base documental, clasificación de la entrada A y decisión visual C.
Figura 8. Cómo leer una ficha: la explicación breve de Tuṣita está marcada B; la entrada documental, A; y su representación tridimensional, C. Estas etiquetas califican afirmaciones distintas. Captura de la edición 29. Abrir esta vista en el atlas.

Lea primero el nombre, su traducción y la pertenencia al conjunto. La explicación breve señala que Tuṣita sigue perteneciendo al Kāmadhātu; su posición no lo convierte en un cielo de los cuatro dhyānas del Rūpadhātu. Después consulte «Base documental»: las figuras 2 y 3, pp. 33-34, permiten cotejar la enumeración y las glosas. Kloetzli añade en p. 29 la relación de Tuṣita con el nacimiento del bodhisattva inmediatamente anterior a su nacimiento como Buddha en Jambudvīpa.

Observe ahora las letras. La explicación breve aparece como B porque formula una lectura de BESA. La «Clasificación de la entrada original» muestra A para el dato documentado. «Decisión visual» identifica C para la representación del nombre y de su marca en el modelo. La coexistencia de las tres letras permite saber qué se está evaluando en cada párrafo.

«Lectura académica ampliada» despliega el desarrollo cuando está disponible. «Límite de lectura» precisa qué inferencias conviene evitar. Los enlaces de relaciones principales ayudan a comparar entradas próximas sin que la proximidad de los botones implique identidad doctrinal. Cierre la ficha para recuperar el visor y utilice «Vista general del mundo» cuando quiera restablecer el contexto.

Las fichas incluyen un espacio de observación y una acción para copiar el comentario. La interfaz indica que el comentario no se guarda en el sitio: escribir allí no equivale a enviar una corrección al equipo. Para comunicar una observación, copie el texto y conserve el enlace de la vista. Una revisión útil identifica la afirmación, su página y el motivo de la duda.

10. Un itinerario de estudio y unas preguntas de control

Para una primera visita, conviene comenzar por la planta y el corte, consultar una ficha concreta y pasar después al modelo. A continuación, la lámina Dhyāna prepara la lectura de Sāhasra; Asaṃkhyeya introduce otra organización de relaciones; y la comparación final permite volver sobre el conjunto. Ese orden ayuda a reconocer cuándo cambia el lenguaje de la imagen.

El botón «Recorrido 3D» ofrece trece estaciones: mundo completo, Meru, Jambudvīpa, cordilleras y mares, infiernos calientes, infiernos fríos, soportes del mundo, cielos del deseo, los cuatro grupos de dhyāna y el estudio sin residencia espacial. El selector permite saltar entre ellas; los controles anterior y siguiente siguen el orden editorial, y el libro abre la fuente de la estación. Estas trece paradas son una organización pedagógica de la visita, no una enumeración tradicional de trece niveles.

La opción «2D + 3D» de la lámina del Cakravāla y «Lectura 2D» del visor permiten comparar el modelo con su representación diagramática. En pantallas estrechas, el intercambio entre lecturas conserva más espacio que mostrarlas juntas. Para una discusión compartida, utilice el botón de copiar enlace de la vista: conserva el contexto de lectura mejor que una referencia genérica a «la parte de arriba». Las posiciones de cámara guardadas pertenecen al navegador utilizado y no deben suponerse incluidas en todos los enlaces.

El selector ES/EN permite alternar español e inglés. Los términos técnicos permanecen como puntos de referencia, mientras que sus glosas deben leerse como traducciones contextualizadas. Si aparece un asterisco o una grafía provisional, consulte la nota correspondiente: la señal mantiene visible un problema editorial. Las láminas pueden descargarse en PNG o SVG; las imágenes estáticas conservan la composición seleccionada, pero no sus acciones interactivas.

  • ¿Qué tipo de relación estoy viendo? Ubicación, inclusión, clasificación, multiplicación, secuencia temporal o acceso entre campos.
  • ¿Qué afirma realmente la fuente? Un nombre documentado no acredita automáticamente la distancia, el color o el movimiento con que se representa.
  • ¿Estoy confundiendo práctica y destino? Compruebe cómo se relacionan dhyāna, ámbito de existencia y renacimiento en la ficha concreta.
  • ¿Puedo volver al pasaje? Conserve la página impresa, la figura y el enlace de la selección.
  • ¿Qué permanece abierto? Una interpretación del autor o una decisión de BESA puede requerir discusión aunque la interfaz funcione correctamente.

Glosario mínimo

TérminoUso en esta guía
CakravālaSistema de un mundo; unidad cosmográfica que puede entrar en agregaciones mayores.
DhātuÁmbito o dominio; su traducción depende del contexto y no implica por sí sola una capa material.
DhyānaAbsorción meditativa; en los cuadros estudiados, organiza los cuatro grupos de cielos de forma.
SamādhiConcentración o recogimiento; sus modalidades y agentes deben distinguirse en cada pasaje.
BrahmalokaDenominación que Kloetzli aplica colectivamente a los diecisiete cielos de forma en p. 29; el lugar específico de Brahmā requiere una distinción adicional.
KalpaPeríodo cósmico; su función y divisiones dependen del ciclo descrito.
BuddhakṣetraCampo de Buddha, considerado en relación con presencia, enseñanza y actividad salvadora.
Sāhasra / asaṃkhyeyaMiles / innumerables: denominaciones de las dos construcciones cosmológicas comparadas.
SoteriologíaReflexión sobre la liberación y las condiciones, prácticas o poderes relacionados con ella.

Leer con la imagen y regresar al texto

La aportación de un atlas académico consiste en hacer visibles relaciones que la lectura sucesiva puede dispersar. La planta permite orientarse; el corte, distinguir conjuntos; las series numéricas, comparar alcances; y las conexiones, examinar diferentes modos de acceso. La interacción añade la posibilidad de cambiar de punto de vista y mantener un vínculo directo con las fichas.

Esa capacidad exige una disciplina de lectura: seguir la relación representada, reconocer la decisión que la vuelve visible y comprobar la afirmación que la sostiene. El mejor resultado de una visita no es haber recorrido todos los controles, sino poder formular una pregunta más precisa sobre el mundo, el camino o el poder del Buddha, y saber dónde buscar su fundamento.

Referencias y procedencia de las figuras

Kloetzli, W. Randolph. Buddhist Cosmology: Science and Theology in the Images of Motion and Light. Delhi: Motilal Banarsidass, 1983; reimpresión consultada, 1989. Las referencias de este artículo corresponden a las páginas impresas del libro, no al número de imagen del archivo digital.

BESA. Atlas de cosmologías budistas según Kloetzli, edición publicada 29, consultada el 3 de octubre de 2026. Abrir el atlas. Las figuras 1-6 se extrajeron de las láminas del recurso y se convirtieron a PNG; las figuras 7-8 son capturas de su interfaz. Todas muestran elaboraciones BESA: no son reproducciones facsimilares de las figuras del libro.

Nota metodológica. Para esta guía se cotejaron los pasajes y cuadros centrales citados con el PDF de la reimpresión de 1989 y se recorrió la interfaz publicada. Las referencias al Kośa y a otras fuentes budistas se presentan según la exposición de Kloetzli; no equivalen a una consulta independiente de sus ediciones originales. La explicación de navegación corresponde a la edición 29 y puede requerir ajustes si cambia la interfaz. El artículo acompaña un recurso en revisión académica.

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