ʿEmek ha-Melekh (Ámsterdam, 1648): anatomía de un libro cabalístico y de su transmisión

Este artículo presenta los resultados de un examen directo del ejemplar digital de la edición príncipe de Sefer ʿEmek ha-Melekh (Ámsterdam, 1648): su autenticidad, su estructura material y la historia de su transmisión, como base para una futura edición bilingüe hebreo–español. Todas las imágenes proceden de ese ejemplar y se citan por folio y por página del PDF.

Un libro que enseñó a ver la cábala luriánica

Pocos libros cabalísticos impresos tuvieron una vida tan larga y tan discutida como ʿEmek ha-Melekh, «El valle del Rey», de Naftali Hertz ben Yaakov Elhanan Bacharach. Publicado en Ámsterdam en 1648, fue el primer intento impreso de exponer de manera sistemática la cosmogonía luriánica en la versión transmitida por Israel Saruq: el Malbush o «Vestidura» primordial tejida con las letras del alfabeto, el Tehiru, el Roshem, la ruptura del mundo del Tohu y la reconstrucción del cosmos en los partzufim del mundo del Tikkun.1

La importancia del libro no se agota en su contenido doctrinal. ʿEmek ha-Melekh fue también un repertorio de imágenes: tablas de combinaciones de letras, diagramas circulares y cuadros esquemáticos que hicieron visible un sistema hasta entonces confinado a manuscritos de circulación restringida. Treinta años después, Christian Knorr von Rosenroth lo convirtió en la fuente de su ilan original del Malbush en la Kabbala Denudata, y por esa vía el libro de Bacharach entró en la cabecera de los Grandes Árboles luriánicos que se copiaron durante dos siglos.2

Este estudio parte de una pregunta más elemental: ¿qué es exactamente el ejemplar con que trabajamos? Antes de traducir un texto antiguo hay que saber si el testimonio es auténtico, si está completo, cómo está organizado y por qué caminos llegó hasta nosotros. Las respuestas a esas preguntas, que se exponen a continuación, determinan cómo debe citarse, editarse y traducirse la obra.

El autor: lo que sabemos y lo que no

De Bacharach se sabe poco con certeza. Nació en Fráncfort del Meno, pasó años entre cabalistas en Polonia y regresó a su ciudad natal; no conocemos con seguridad ni la fecha de su nacimiento ni la de su muerte.1 En la introducción del libro se presenta como autor de un vasto programa de diez obras, de las que ʿEmek ha-Melekh sería la primera y Gan ha-Melekh, un comentario al Zohar, la segunda. Solo esta última ha sobrevivido en parte, en manuscrito, y recibió en 2023 su primera edición crítica a cargo de Jonathan M. Ben-Hayosh y Yehuda Liebes.3

La imagen del autor depende en buena medida de lo que él mismo dice, y aquí la crítica ha sido severa. Bacharach afirma haber traído de la Tierra de Israel los escritos del Ari; Gershom Scholem consideró que esa afirmación no merece crédito y que buena parte del libro reproduce, sin reconocerlo, el Limmudei Atzilut de Israel Saruq.1 Yehuda Liebes ha matizado ese juicio: el material sarugiano llega a Bacharach en buena medida mediado por Menahem Azariah da Fano y se combina con la cábala de Cordovero y con fuentes anteriores, de modo que el libro es menos una copia que una síntesis personal, con una marcada tensión mesiánica.4

El objeto: descripción del impreso de 1648

El ejemplar examinado es una reproducción digital completa de la edición príncipe: 402 páginas, que corresponden a 21 hojas preliminares con foliación propia y 180 hojas de texto. La portada no deja dudas sobre la identidad de la edición. Bajo un gran pórtico arquitectónico grabado aparecen el título, עמק המלך, el nombre del autor, מוהר״ר נפתלי במוהר״ר יעקב אלחנן זלה״ה מילידי ק״ק ורנקפורט, y el pie de imprenta: «impreso en casa de Immanuel Benveniste… en Ámsterdam».

Portada de Sefer Emek ha-Melekh, Ámsterdam 1648, con pórtico arquitectónico grabado
Figura 1. Portada de Sefer ʿEmek ha-Melekh (Ámsterdam: Immanuel Benveniste, 1648), con pórtico arquitectónico grabado. Ejemplar digital, PDF p. 1.

La fecha no se da en cifras, sino mediante un cronograma, recurso habitual en la imprenta hebrea: la frase bíblica בשנת היובל הזאת תשובו איש אל אחוזתו («en este año del jubileo volveréis cada uno a su posesión», Lv 25,13) lleva marcadas algunas letras cuyo valor numérico suma 408, es decir, el año 5408 de la era judía, que corresponde a 1647/48. La elección del versículo no es inocente: el jubileo es el año del retorno, y el libro se presenta como restitución de una herencia perdida.

Detalle del pie de imprenta y del cronograma de la portada
Figura 2. Detalle del pie de imprenta: «impreso en casa de Immanuel Benveniste», el cronograma de Lv 25,13 y el lugar, Ámsterdam. Ejemplar digital, PDF p. 1.

Siguen siete aprobaciones rabínicas (folios 2a–2b) firmadas por autoridades de Polonia y de Fráncfort. La lectura de los nombres, todavía provisional, permite identificar con bastante probabilidad a R. Lipman Segal, presumiblemente Yom Tov Lipmann Heller, av bet din de Cracovia; a un yerno de R. Joel, quizá Joel Sirkes; y a R. Sheftel ha-Levi, rosh metivta de Poznan, que bien podría ser Shabbetai Sheftel Horowitz, autor del Shefa Tal. Si esta última identificación se confirma, el autor de una de las fuentes no declaradas del libro figuraría entre quienes lo aprobaron.1

Primera página de aprobaciones rabínicas, folio 2a
Figura 3. Aprobaciones de los rabinos (הסכמת הגאונים), folio 2a. Ejemplar digital, PDF p. 3.

El final del volumen confirma la integridad del ejemplar. El colofón, en la última página, nombra a los cajistas, los «obreros de la obra sagrada» (הפועל במלאכת הקודש): Reuben ben Eliakim, Yosef ben Alexander y Uri Phoebus ben Aaron ha-Levi. Este último sería poco después uno de los impresores hebreos más activos de Ámsterdam, de modo que el colofón documenta también el taller en el que se formó. Encima del colofón figura una breve fe de erratas impresa, la única corrección editorial que el libro ofrece.

Colofón con los nombres de los cajistas y adorno tipográfico final
Figura 4. Fe de erratas, colofón con los nombres de los cajistas y adorno tipográfico de cierre, folio 180b. Ejemplar digital, PDF p. 402.

La foliación, controlada hoja por hoja, avanza sin saltos desde א (folio 1, PDF 43) hasta קעח (folio 178, PDF 397); las dos últimas hojas carecen de número. Esa irregularidad final coincide con la descripción del ejemplar de la Biblioteca Nacional de Israel, que registra un error de foliación al final del libro.5 No faltan hojas, no hay páginas duplicadas ni giradas, y el ejemplar no presenta glosas manuscritas.

El testimonio digital: crítica de la fuente

La autenticidad del impreso no garantiza por sí sola la fiabilidad del archivo. El PDF examinado procede de un sitio de redistribución de documentos que vuelve a subir materiales tomados de otras plataformas. Sus imágenes son bitonales, a 300 puntos por pulgada, generadas en febrero de 2003, y su primera página de texto coincide exactamente, con un desfase de una página, con el escaneo de HebrewBooks.org (libro n.º 7307), que antepone una carátula propia.6 Todo indica, por tanto, que se trata del escaneo de HebrewBooks redistribuido.

La consecuencia es práctica: el texto es de dominio público y su uso no plantea problemas, pero una edición académica debe citar la reproducción de origen y, cuando sea posible, cotejar los pasajes dudosos con otro ejemplar físico, como el procedente de la colección Valmadonna que conserva la Biblioteca Nacional de Israel.5 Un ejemplar subastado por la casa Kedem, al que le faltaban la portada y trece hojas sustituidas por copias manuscritas del siglo XVIII, recuerda hasta qué punto los testimonios de este libro pueden ser heterogéneos.7

Arquitectura del libro: dos partes y diecisiete puertas

Para citar el libro hay que entender su sistema de referencias. El texto está impreso a dos columnas, y la literatura especializada lo cita por folio y columna: «4a», «5d», «10c». En el ejemplar digital, el folio f del cuerpo del libro ocupa las páginas PDF 2f+41 (recto) y 2f+42 (verso). Los preliminares, con foliación propia, incluyen tres introducciones de contenido doctrinal y una «Puerta de las rectificaciones del arrepentimiento» (שער תיקוני התשובה), que no son meros paratextos.

El cuerpo de la obra se divide en dos partes. La primera, presentada como la primera mitad del maʿaseh bereshit, la obra de la creación, recorre el despliegue cosmogónico desde el «Deleite del Rey» hasta el mundo del Tohu. La segunda, encabezada como «mundo de la rectificación» (עולם התיקון), describe la reconstrucción del cosmos en los partzufim y desciende hasta los mundos inferiores.

Comienzo de la Primera Parte en el folio 1a y de la Segunda Parte en el folio 42b
Figura 5. Las dos partes del libro: (a) comienzo de la Primera Parte, puerta 1, folio 1a (PDF 43); (b) cierre del mundo del Tohu y encabezado de la Segunda Parte, החלק השני … נקרא עולם התיקון, folio 42b (PDF 126).
N.ºPuertaFoliosCapítulos
Primera parte: maʿaseh bereshit, el mundo del Tohu
1Shaʿashuʿei ha-Melekh (Deleites del Rey)1a–11a61
2Avira Kadmaʿah (Éter primordial)11b–12a8
3La yud del nombre SaG12a–12b6
4Adam Kadmaʿah Setimaʿah12b–14a12
5Kadur ha-Tehiru (Esfera del Tehiru)14a–14b6
6ʿOlam ha-Tohu (Mundo del caos)14b–42b72
Segunda parte: ʿolam ha-Tikkun, el mundo de la rectificación
7Tikkun Reisha de-lo Ityadaʿ42b–45a12
8Adam Kadmaʿah Setimaʿah (segunda puerta)45a–48b11 (por verificar)
9Telat Reishin (Las tres cabezas)48b–50b10
10Shivʿah Tikkunim (Los siete tikkunim)50b–57a16
11Dikna Kaddisha (La barba santa)57a–68b22
12Gufa de-Arikh ve-ʿAtik Yomin68b–70b10
13Abba ve-Imma70b–81a50
14Kiryat Arba (Zeʿir y Nukva)81a–122a152
16Reisha di-Zeʿir Anpin122a–167b68
17ʿOlam ha-Beriah (Kisse ha-Kavod)167b–178a25
18ʿOlam ha-Yetzirah178a–179a3 o más
—ʿOlam ha-ʿAsiyah; Shaʿar ha-Kelippot; Shaʿar Shevaʿ Aratzot; Shaʿar Pratei Hamishah ʿOlamot179a–180bsin numerar
Tabla 1. Estructura del cuerpo de ʿEmek ha-Melekh según el ejemplar de 1648. Los recuentos de capítulos proceden de los encabezados del impreso; el de la puerta 8 queda pendiente de verificación.

La tabla revela una anomalía que, hasta donde sabemos, no ha sido señalada en la bibliografía: la numeración de las puertas salta de la 14 a la 16. La puerta 14, Kiryat Arba, se anuncia como שער ארבע עשרה (folio 81a); la siguiente, dedicada a la cabeza de Zeʿir Anpin, como שער ששה עשר (folio 122a). En el impreso no hay ninguna puerta 15. Caben dos explicaciones: un error del autor o del cajista, o la decisión de contar Kiryat Arba, que el propio encabezado identifica también como «puerta de Zeʿir y Nukva», como una puerta doble. El texto no permite decidir entre ambas, pero el hecho debe consignarse en cualquier edición.

Encabezados de las puertas 14 y 16, sin puerta 15 entre ambas
Figura 6. La puerta que falta: (a) «Shaʿar arbaʿ ʿesreh», puerta 14, Kiryat Arba, folio 81a (PDF 203); (b) «Shaʿar shishah ʿasar», puerta 16, Reisha di-Zeʿir Anpin, folio 122a (PDF 285).

La distribución del texto entre las puertas es muy desigual. Las cinco primeras puertas ocupan unos catorce folios; el mundo del Tohu, veintiocho; y dos puertas de la segunda parte, Kiryat Arba y Reisha di-Zeʿir Anpin, casi la mitad del cuerpo del libro. El peso de la obra recae, por tanto, en la descripción minuciosa de Zeʿir Anpin y de su pareja, es decir, en la dimensión de la divinidad más directamente vinculada con la práctica ritual y contemplativa.

Gráfico de barras con la extensión en folios de cada puerta del libro
Figura 7. Extensión aproximada de cada puerta, en folios, calculada sobre las páginas del ejemplar digital. Las puertas 14 y 16, destacadas en tono oscuro, ocupan casi la mitad del cuerpo del libro.

Pensar con imágenes: tablas, círculos y cuadros

Aunque ʿEmek ha-Melekh es ante todo un texto, contiene tres tipos de elementos gráficos que lo distinguen de la mayoría de los impresos cabalísticos de su tiempo. El primero son las tablas combinatorias del Malbush, en la primera puerta (folios 4a–6b). En ellas, las 231 «puertas» del Sefer Yetzirah —los pares de letras del alfabeto— se disponen en columnas agrupadas por partzufim de cara y de espalda, como trama y urdimbre de la Vestidura primordial. Chajes ha mostrado que Knorr von Rosenroth condensó estas tablas en el centro de su figura 8, de modo que el lector pudiera reconstruir el algoritmo que las genera sin reproducirlas completas.2

Tablas combinatorias del Malbush con columnas de pares de letras
Figura 8. Tablas combinatorias del Malbush: final del capítulo 5 y comienzo de las tablas del partzuf Keter y del partzuf Ḥokhmah, folio 4a (PDF 49).

El segundo elemento es el diagrama circular de la puerta 5, la Esfera del Tehiru (folio 14b): diez rayos rotulados con los nombres de las sefirot parten de un punto central, en una representación que traduce a imagen el espacio en el que se despliega la emanación. A diferencia de las tablas, que son instrumentos de cálculo, el diagrama es una figura sinóptica: pide ser contemplado de una vez, no leído línea por línea.

Diagrama circular de las diez sefirot en la Esfera del Tehiru
Figura 9. Las diez sefirot en la Esfera del Tehiru, cierre de la puerta 5 y comienzo de la puerta 6, הוא שער עולם התוהו, folio 14b (PDF 70).

El tercero es el cuadro esquemático de los partzufim en la puerta 14 (folio 91b), que dispone en columnas a Zeʿir Anpin, Leʾah, Rachel, Jacob e Israel con sus respectivas sefirot. Aquí la imagen cumple una función de orientación: permite ver de un vistazo las relaciones de revestimiento que el texto tarda decenas de capítulos en describir.

Cuadro esquemático de los partzufim en columnas
Figura 10. Cuadro de los partzufim de Zeʿir Anpin, Leʾah, Rachel, Jacob e Israel, puerta 14, Kiryat Arba, folio 91b (PDF 224).

Estos tres tipos de imagen ilustran lo que podría llamarse la doble pedagogía del libro: la tabla enseña a operar con las letras, el círculo enseña a contemplar el todo y el cuadro enseña a orientarse en la complejidad. Precisamente por eso ʿEmek ha-Melekh pudo convertirse en fuente de los ilanot: ofrecía ya, en el espacio de la página impresa, una gramática visual del sistema sarugiano.

Fuentes, préstamos y polémica

La recepción del libro fue inmediata y conflictiva. Hayyim ha-Kohen de Alepo acusó a Bacharach de atribuir a Luria ideas propias y de divulgar secretos que debían permanecer reservados; a lo largo de los siglos siguientes lo criticaron también Benjamin ha-Levi, Berechiah Berach, Moses Hagiz y Hayyim Yosef David Azulai.1 La crítica moderna ha añadido una acusación de otro orden: la de haber incorporado sin reconocimiento obras ajenas. Según Scholem, además del Limmudei Atzilut de Saruq, Bacharach se sirvió de las Novelot Ḥokhmah de Joseph Solomon Delmedigo (1631) y del Shefa Tal de Shabbetai Sheftel Horowitz.1

El estudio de Eliezer Baumgarten sobre el uso que Bacharach hace de fuentes preluriánicas ha mostrado que la composición del libro es más compleja que un simple plagio: materiales de la cábala anterior se integran deliberadamente en la arquitectura luriánica.8 La cuestión de las fuentes no es, por tanto, solo un asunto de prioridad o de honestidad intelectual; afecta a la manera en que el lector debe entender cada pasaje. Una traducción académica tendrá que identificar, cita por cita, qué procede del Zohar, qué de Vital, qué de Saruq y qué de los autores que Bacharach no nombra.

Recepción y posteridad

Pese a las críticas, ʿEmek ha-Melekh se convirtió en una autoridad. Fue leído por el Gaon de Vilna y en los círculos de Habad como exposición fidedigna de la enseñanza del Ari, influyó en la literatura sabbatiana y en Moshe Ḥayyim Luzzatto, y difundió relatos que pasaron al imaginario popular, como el del forastero que completó el minyan en la sinagoga de Abraham Avinu en Hebrón.9 En el ámbito cristiano, Knorr von Rosenroth lo convirtió en una de las bases de la Kabbala Denudata (1677–1684); a través de ella, sus imágenes regresaron al mundo judío como cuadros iniciales de los rollos luriánicos.2

La historia editorial posterior es sorprendentemente pobre. La edición de 1648 es la única antigua; en el siglo XX el libro se reprodujo en fotooffset en Bnei Brak (1973) y se reeditó en Jerusalén en 2003, pero no existe una edición crítica.4 Se conocen al menos dos manuscritos, uno en la colección Oppenheim y otro en el Jewish Theological Seminary de Nueva York, cuya relación con el impreso no ha sido estudiada. Las traducciones son parciales: extractos latinos en Knorr, una versión inglesa de las dos primeras puertas publicada de forma independiente en 2021 y antologías de relatos.9 No conocemos ninguna traducción al español.

Hacia una edición bilingüe hebreo–español

El examen del ejemplar permite fijar los principios de una edición futura. El texto base debe ser el impreso de 1648, citado por folio y columna. La transcripción hebrea debe ser semidiplomática: conservar la ortografía y las abreviaturas del impreso y llevar los errores y las lecturas dudosas a un aparato textual, sin corregirlos en el texto. La traducción debe alinearse con el hebreo por segmentos numerados, de modo que cada afirmación del español pueda verificarse en el original. Las notas deben distinguir entre identificación de fuentes, decisiones terminológicas y aclaraciones doctrinales.

Tres puntos exigen atención particular. Las tablas del Malbush deben editarse como tablas, no reducirse a prosa. La anomalía de la puerta 15 debe consignarse sin corregirla. Y los préstamos no declarados deben señalarse en nota con la cautela que exige el estado actual de la investigación. Con esas condiciones, la traducción de la primera parte —las seis puertas que van del «Deleite del Rey» al mundo del Tohu, folios 1a–42b— ofrecería por primera vez en español el núcleo de la cosmogonía sarugiana tal como la leyeron Knorr y los artífices de los Grandes Árboles.

Conclusión

El ejemplar examinado es un testimonio auténtico y completo de la edición príncipe de ʿEmek ha-Melekh. Su análisis material confirma lo que la historia de la recepción ya sugería: el libro de Bacharach no es solo un tratado, sino un objeto concebido para enseñar a ver un sistema. Portada, cronograma y aprobaciones lo sitúan en la red de la imprenta hebrea de Ámsterdam y de las autoridades rabínicas de Polonia y Fráncfort; su arquitectura de dos partes y diecisiete puertas, con su anomalía numérica, revela la desproporción deliberada de su contenido; sus tablas, círculos y cuadros anticipan la cultura visual de los ilanot luriánicos. Leer ʿEmek ha-Melekh hoy exige, por tanto, leerlo como texto y como imagen, y editarlo con la misma atención a ambas dimensiones.

Notas

  1. Gershom Scholem, «Bacharach, Naphtali ben Jacob Elhanan», Encyclopaedia Judaica; véase también Scholem, Shabbetai Tsevi, pp. 54–56, y Kiryat Sefer 30 (1954/55), p. 413. Versión en línea. ↩
  2. J. H. Chajes, The Kabbalistic Tree (University Park: Penn State University Press, 2022), capítulo sobre el quinto ilan de Knorr y los Grandes Árboles; allí se analizan las tablas de ʿEmek ha-Melekh (folios 4a–6b) como fuente de la figura 8 de la Kabbala Denudata. ↩
  3. Jonathan M. Ben-Hayosh y Yehuda Liebes, Sefer Gan ha-Melekh (Jerusalén: Magnes, 2023). Ficha editorial. ↩
  4. Yehuda Liebes, «Le-demuto, ketavav ve-kabbalato shel baʿal ʿEmek ha-Melekh», Mehkerei Yerushalayim be-Mahshevet Yisrael 11 (1993). PDF del autor. ↩
  5. Biblioteca Nacional de Israel, registro 990012159130205171 (ejemplar procedente de la colección Valmadonna). Catálogo. ↩
  6. La identificación con el escaneo de HebrewBooks.org (n.º 7307) se basa en la coincidencia del encabezado de la primera página de texto y en los datos técnicos de la digitalización; es una inferencia, no una declaración del archivo. ↩
  7. Kedem Public Auction House, subasta 57, lote 4. Descripción del lote. ↩
  8. Eliezer Baumgarten, «Comments on Rav Naftali Bachrach’s Usage of Pre-Lurianic Sources», AJS Review 37:2 (2013), pp. 1–23. ↩
  9. Véase el resumen bibliográfico en Wikipedia, «Naftali Hertz ben Yaakov Elchanan», con referencias a la traducción inglesa de 2021 y a las antologías de relatos. ↩

Nota sobre las imágenes

Todas las figuras, salvo la 7, reproducen páginas o detalles del ejemplar digital de la edición de Ámsterdam de 1648, obra de dominio público, a partir del escaneo de HebrewBooks.org. Los recortes y composiciones son de Beit Ein Sof Academy. La figura 7 es un gráfico elaborado para este artículo a partir del recuento de páginas del mismo ejemplar.

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